Llamo a todos mis contactos por fuera para borrar información en plataformas de todos los que fueron interceptados por la policía, no puedo creer que haya sido tan idiots... ella me sedujo... supo por dónde entrar y me dio con una daga por la espalda... una daga no, un cuchillo enorme.
Voy a asegurarme de que todos y cada uno salgan de allí, y también voy encargarme de hacerle la vida imposible a Lily... su archivo en el Lux, estaba en papeles, si fecha de cumpleaños estaba mal... su nerviosismo antes de ir al baño, es que como no le di cuenta
- Carajo! - gritó estrellando contra la pared lo primero que encuentro y agarrandome de los pelos
Pietro: ¿Que paso?
Yo: nos hicieron una emboscada y Hades esta allí
Pietro: ¿y tú por qué estás libre? ¿Estás con la polizia?
Yo: No! Logre escapar y no te preocupes contacta el abogado necesito sacarlos a todos
Pietro: Mi Allesandra también está allí?
Yo: Si...
No imagino lo fatal que debe estar pasándolo, lo único es que están juntos en la celda, he movido algunos contactos que tenemos dentro y me han informado del estado de ellos. Cuelgo y dejo a Pietro en función de contactar al abogado, siento que abren la puerta de mi despacho en la hacienda y veo la cara de Ares, me agarra del cuello molesto y yo con aún más furia logro zafarme, esta como un loco.
- Tú lo delataste!
- Te equivocas y creí que no te importaba Hades
- ¿Que mierda paso?
- No te preocupes, los sacare a todos
- Esto ya llego a los oídos de Müller y quiere matarte por haber arruinado todo... lo que no sabemos es ¿cómo pasó?
Yo me paso las manos por el cabello con la frustración y la desesperación brotando por cada poro que tiene mi piel.
- Primero déjame resolverlo, por ahora ellos no tienen información nuestra ni de ellos que puedan llevarlos a algo más serio, saldrán en una semana
El con su palillo de dientes me señala
- Una semana... tienes una semana si no seré yo mismo quien te mate
Sale con sus botas negras cerrando de un portazo, y yo me tiro en el sillón frustrado, airado, molesto, y empiezo a derramar lágrimas de rabia, me enamoré de una mujer que me engañó de la manera más vil y lo hizo a propósito, jugo de la manera más cruel y lo peor de todo es que aún la amo. Ordene a Natalia para que cerrara por un tiempo el Lux y se ocupará de algunas cosas de Hades y de Allesa como ropa y comida. Voy a l baño a darme un baño y al salir pienso en que no puedo salir a la calle porque me reconocerían, estoy seguro de que Lily o si es que así se llama les dio la información mía, fotografías y todo, me dirijo hacia el baño y abro la gaveta donde están todas las cosas de aseo... tomo la máquina de cortar cabello y empiezo con las tijeras cortando mi cabello húmedo viendo cómo cae en el lavamanos y lloro, mi rabia se hace tangible y mis ganas de venganza aún más grandes. Termino con mi cabello quedando con un corte poco antes de al ras de mi cabello y tomo la tintura que le pedí a Miriam y empiezo a tinturar mi corto cabello de un café oscuro.
***
Va una semana una semana donde Hades y Allesa y los demas ya han logrado salir y donde yo no he hecho mas que seguir cada paso de Lily, se donde se está quedando y si, si es su pareja esa muchacha policía, ambas lo son, y claro que se ha mudado de ciudad, pero hoy es el día, me he aprendido su rutina, cuando esta sola, cundo duerme, cuando sale, he seguido cada rastro y cada acción que hace, se le ve muy bien con la desgracia que generó, y aún lleva puesto la esclava que le regale. Al ver a su pareja salir le hago señas a Ares para que la siga y se la lleve mientras yo me encargaré de Lily, detengo la puerta antes que se cierre y entró al pasillo del edificio, presionó el botón de su piso y el elevador me lleva a otro pasillo largo, tomo las herramientas para abrir su puerta y así lo hago.
- Se te quedó algo?
Silencio
- Lynda amor... ¿eres tú?
Sale en un pijamas pequeño y me ve, abre los ojos y empieza a correr pero yo la atrapo, me mira a los ojos asustados y nuestras caras están casi por tocarse, mi respiración fuerte pega en su rostro mostrando la rabia incontrolable que tengo, ella mira mi rostro y mira mi cabello impresionándose.
- Creo que no me parezco a Lynda...
Antes de que pueda defenderse le doy un golpe para que quede inconsciente y se desmorona en mis brazos, la cargo pagándole al de recepción y la subo al auto amarrándola con bridas plásticas y tapando su boca, la llevo al aeropuerto y la subimos en el jet, la siento en el asiento de frente y me sirvo whiskey me siento y suspiro.
Mis sentimientos al tenerla de frente son encontrados, que puedo decir? La quiero pero en este mundo la traición no es algo perdonable. Veo que mueve sus párpados y empieza a levantarse, frunce el ceño y cae en cuenta y empieza a moverse frenéticamente, yo la veo seriamente y ella me mira molesta.
- Hola hermosa...
Ella mira su al rededor y abre los ojos mirándome con el ceño fruncido. Me inclino hacia delante y le arranco la cinta de la boca, veo su mueca al sentir el ardor de la cinta y me vuelvo a sentar viéndola.
La veo y lo único que se me ocurre es reírme, te lo juro que es que no sé qué me pasa, si es que estoy volviéndome loco por la ira tan Grande que tengo, ella me mira sin saber que me parece gracioso.
- ¿Sabes algo chistoso? Yo creí que tú eras real... de todas las mujeres con las que he estado eres lo mas bajo con lo que he estado
Mierda... sinceramente nunca había tratado a una mujer así pero es que el resentimiento que tengo es de otro mundo. Ella solo me mira y sus mejillas están rojas.
- Sabes que me encontraran
- Oh... hermosa - chasqueo mis dientes negando y la miro a los ojos - Tú sabes cómo somos nosotros... mientras llegamos te contaré a una historia... cuando era pequeño, como ya debes saber mis padres me adoptaron, me rescataron de una mujer que intentaba por todos los medios cambiarme por lo que fuese dinero para ella, suena algo triste pero no sufrí más que hambre y el calor de una madre que no padeciese alzheimer, una vez ella me engañó sabes... me dijo que me dejaría con un Huguito, un Niño con el que jugaba, pero ese no era Huguito era un Hugo muy grande, que me maltrato tan grave que me tuvieron que llevar al hospital... no me dolió nada de lo que él me hizo, me dolió la traición de ella por no llevarme a jugar con Huguito... dicho esto... - le miro a los ojos llenos de lágrimas - No me gustan las mentiras... así que tú pagarás por lo que me hiciste.... - Me levantó para bajar y ordenó que le cubran los ojos y le tapen los oídos para ir a la hacienda.