Cuando mi padre ve entrar al tío de Fabián, camina hacia mí diciéndome: —¿Podemos hablar? —No. El ambiente se siente tenso, todos saben que algo pasa. El tío de Fabián se sienta al lado de su esposa. —Retírense todos —dice Fabián, serio. —Es lo mejor, pero mañana visita a este viejo —le dice a Fabián mientras abre la puerta para que salgan todos. —Diana, me gustaría tomar un café contigo —me dice la madre de Lucas, haciendo que su esposo la mire mal. -Gracias, pero no —le respondo y salen todos menos mi padre. Fabián sale afuera a fumar. —Te diré algo porque quiero que me comprendas — comienza mi padre—. Tu madre y yo pasamos por un momento muy difícil en nuestro matrimonio y nos dimos un espacio. —Suspira y se aleja. —¿Y eso es justificación? —le pregunto con dureza. —No, pero D

