FABIÁN: —Lo saben porque yo lo decidí. —No sé qué pretendes, Fabián —le dice mi abuelo molesto. —Si eso es todo. —No, espera, pásame a Diana —me dicen, más tranquilo. Le doy el celular y ella lo agarra sentándose. -Sí, muchas gracias —escucho que Diana responde y luego cuelga la llamada. Vuelve a acostarse y me entrega mi celular. -Siempre he tenido curiosidad, ¿qué tienes en el celular? — me dice ella, y sus ojos denotan mucha curiosidad. Lo desbloqueo y se lo doy. Me causa gracia verla acomodarse el cabello, y mientras hace eso, el celular se vuelve a bloquear porque lo tengo configurado para que se proteja en cuestión de segundos si no está en uso. Ella, ya lista para verlo, se da cuenta que se bloqueó y yo cierro los ojos esperando qué hará. Siento que me agarra un dedo, inte

