FABIAN No me doy cuenta cuando llegamos, ya que no paro de besarla. Mi celular suena. Es Frank. —Fabián, hermano, necesito que vengas —dice. —Salgo para allá —le respondo y cuelgo. Abro la puerta para que Diana baje, pero ella solo me mira seria. —Si queremos hacer las cosas bien, debes empezar por mostrarme lo que haces. —Diana, yo vi cómo estabas cuando me viste disparar... —No digo eso. Solo quiero ir contigo. —A estas cosas no. Hay cosas que uno tiene que hacer sí o sí. —¿Prométeme que si te digo que hagas algo, lo harás? —Sí —me dice, y su seriedad me causa gracia. El carro arranca mientras Diana le avisa a su madre por celular que regresaremos en la madrugada. Llegamos. La avioneta ya nos espera. Al subir, paso directo al pequeño baño. Me lavo las manos y noto varias llama

