Sus labios me llaman y me inclino para besarlo, dejando el celular en la mesita de noche. No llevo nada debajo de la camisa y él lo nota. Solo se recuesta con las manos bajo la cabeza, mientras yo llevo las mías al cierre de su pantalón y saco su erección. Me levanto un poco, sin apartar la vista de lo grande que es. Lo ubico en mi entrada y bajo despacio, dejando que entre todo. Arqueo la espalda ante la sensación de estar en esta posición. Él agarra mis caderas y siento una electricidad que recorre todo mi cuerpo. Me balanceo, y noto que lo estoy manchando de humedad, pero a él parece no importarle. Mis ojos vuelven a posarse en el tatuaje. Mis dedos se acercan a tocarlo, pero él me sujeta las manos y me hace saltar con más fuerza. Me suelta, mete mis manos bajo la camisa y toca mis

