Capítulo ocho
Max se quitó el cinturón y girando la cabeza hacia mi frunció el ceño. La mujer que segundos atrás había estado apunto de matarlo, Había desparecido. Pase una mano por mi rostro tratando de calmarme.
¿Savvanah, Que pasa? —Grito bajándose del auto y acercándose corriendo hasta mi. — ¿Qué pasa?
—Max ...— Pase mis brazos por su cuerpo apegando lo a mi — Tu tienes tu collar ¿Cierto?
—Siempre lo traigo conmigo — Besó mi coronilla e ingresó a la casa cuando la puerta estuvo abierta — Creo que caer te ha asustado mucho. Vamos a dormir y mañana será un nuevo día ... ¿Si?
Asentí y lo seguí hasta mi habitación. Mañana sería un nuevo día.
Ryan se acercó hasta mí y se apoyó en mi casillero de lado. Sus manos sujetaron mi cintura y me acercaron a su cuerpo, Una sonrisa se dibujó en mis labios mientras juntaba nuestras frentes.
—Que hermosa te ves hoy — Beso mi mejilla y luego dejo un beso detrás de mi oreja — Eres hermosa.
—Idiota — Dije soltándome de su agarre y cerrando la puerta de mi casillero.
—Estuve pensando en que hoy tú y yo podríamos salir. Una cena Al parque. Lo que tú quieras — Solté una carcajada y el escondió su cabeza en mi cuello.
—Hoy tengo mucha tarea. Quizá mañana que es viernes. Sabes que me encantaría pasar todo el día contigo — Ryan río.
—Lo sé. Pero ... ¿qué te parece si voy a tu casa y hacemos juntos las tareas? —Yo reí negando.
No me concentraría. Me distrae mucho.
—Dame un abrazo, Amor — Reí y yo abrace a él. Inclinando hacia un costado mire hacia atrás de él cuando vi a una chica detrás — Am ...
¿Qué? —Pregunte entonces enviado como Ryan soltaba y suspiro cortado y pronto su peso empezaba a caer sobre mi —¿Ry? ¿Ryan? ¡Ryan!
Ryan cayó al suelo y un charco de sangre se expandía por el suelo. Me agaché y tome su rostro entre mis manos.
—¡Ryan! ¡Por favor!—Chille al ver como no reaccionaba—¡Ahhhhhhh!—Grité al sentir como si algo presionará mi cerebro—¡Ah!
—Sufrirás Savvanah, sufrirás.
—¡RYAN NO! ¡NOO!—Grité y abrí de golpe los ojos. Había tenido una pesadilla. Mi vista se posó en una de las esquinas del cuarto y grite al ver a la chica de mis pesadillas—¡NO!
Agarre la lámpara y la aventé contra esa esquina de la pared. Max a mi costado se levanto asustado al oír tanto ruido y me sujetó de los brazos.
—¿Qué está pasando, Nena?—Pregunto angustiado encendiendo la luz y viendo la lámpara rota. Mire toda la habitación y lleve las manos a mi cabeza cuando vi todas las cosas rotas. Las había roto mientras dormía.
Las cosas estaban tiradas y rotas. El cuarto estaba hecho un completo desastre.
—Me estoy volviendo loca Max—Susurre mirando hacia mis manos teñidas de color rojo—Me estoy volviendo loca.
Alcé mis rodillas y cubriendo mi rostro empecé a llorar. No sabía que me estaba pasando, Me estaba volviendo loca y tenía alucinaciones. Había tenido una pesadilla en donde Ryan morirá...y sentía que yo moría con él.