Capítulo dos
No me sorprendía que para el receso de todo el mundo estaba hablando acerca de los vidrios rotos. Max llegó corriendo a mi lado y sujetando sus rodillas se colocó en frente.
—Dime que no es verdad ...— Yo fruncí el ceño haciéndome la desentendida — Lo de los vidrios rotos ... ¡Quita esa malévola sonrisa y respóndeme, Maldicion!
No seas exagerado, Maxi —Bese su mejilla y enganche nuestros brazos— Y sí, Es cierto. Aunque ¿Acaso esta comprobado que yo lo hice? No.
—¡Savvanah! —Solté una carcajada.
—Max ... ¿Nos toca en alguna maldita clase juntos? —El asintió — Es tan solo el primer día y ya quiero matar a todo mi Salón.
—Vamos a comer ... ¿Vamos? —Asentí. Empezamos a andar hacia el comedor y el
Miró su reloj — Tengo postre eh ... ¿Comerás algo?
No — Nos sentamos en la cafetería y yo empecé a mirar a todos — Llevas la vida estudiando aquí ... ¿Qué me dices acerca de Chloe?
—Perra — Río — ¿Por que? ¿Fue a ella a quien le tiraste los vidrios?
No quería tirarle vidrios. Solo quería que se quedara callada — Centro la vista en un grupo de la esquina — ¿Y ellos?
—Los deportistas. Miembros de diferentes equipos de aquí ... ¿En serio no comerás nada, Savvanah? —Negué.
¿Acaba de terminar el Receso? —Max asintió. Nos levantamos y me acompañé hasta mi salón — Me llevé a mi casa ¿verdad?
—Claro que si.
Nos quedamos parados a la entrada y yo sonreí. Me conocí en el salón y me senté en el
Último asiento. Los alumnos terminaron de ingresar y el profesor Cerro la puerta.
—Uhm...Hastings...Vaya a traer las copias para todos. Gracias—Se sentó en el
Escritorio y empezó a teclear algunas cosas.
Me puse de pie y salí del salón de clases. Mire hacia los lados y decidí tomar el camino de la izquierda. Abrí una de las puertas y la volví a cerrar cuando vi que no era.
Volví a abrir otra puerta y sonreí al ver la sala de impresión. Carraspee.
—¿Hola?—Pregunte. Pase mi mano por el filo de la mesa y me acerqué hasta el
Estante—¿Hola?
—Nunca hay alguien aquí—Mi mano jalo un poco el estante haciendo que los libros caigan en mi cabeza—Mierda.
De espalda en el suelo, Con los ojos aún cerrados, Lleve una mano hasta mi frente sintiendo mojado el lugar. Hice una mueca y trate de ponerme de pie.
—¿Te ayudo?—Negué con la cabeza. Me senté en el suelo y poco a poco fui abriendo los ojos.—¿Estás bien?
Tome su brazo y espere a que caiga al suelo por el dolor pero él simplemente se quedó mirándome. Fruncí el ceño aumentando la intensidad sin embargo nada ocurrió.
—¿No sientes nada?—Pregunte aún con su brazo entre mis manos.
—¿Qué debería sentir?—Pregunto soltando una carcajada—¿Miedo?
—Electricidad...—El siguió riendo y me ayudo a ponerme de pie.
—Eres muy graciosa. ¿Cómo te llamas? Soy Ryan, Por cierto—Asentí y pase la manga de mi polo por mi frente secando las gotas de sangre que habían salido.
—Savvanah—Acomode mi polo jalándolo hacia abajo—¿En dónde se supone que debo sacar las copias?
—En admisión. ¿Quieres que te acompañe?—Menee la cabeza—No quiero entrar a clases así que...
—Solo si te quedas callado, Por favor—Le di una falsa sonrisa y salí del lugar. La cabeza aún me seguía doliendo un poco.
—Eres nueva ¿Cierto? No te había antes por aquí...¿En qué clase estas?—Puse en blanco los ojos—¿Savvanah?
—Si, Soy nueva. Estoy en último curso. ¿Algo más?—El negó con la cabeza.
—No, Mejor si. ¿Cómo así decidiste cambiarte a...esta escuela?—Me encogí de hombros—Me gusta el color de tu cabello.
—Eh, Gracias. ¿De verdad no irás a clases?—El soltó una carcajada y negó con la cabeza. Abrí la puerta de admisión y me acerqué a la encargada—Ehm, Las fichas del profesor de biología...
—Oh, Claro—La encargada sonrió.
—¿Sabias que asistir a los partidos de aquí es obligatorio?—Negué tamborileando los dedos sobre la barra.—El partido de apertura es hoy...deberías venir
—¿Hoy? Pero si recién hoy empezaron las clases...—El se encogió de brazos y tomó el paquete de hojas.
—Llegamos a tu salón...¿Nos vemos luego?—Le di una incómoda sonrisa y toque la puerta—¡Profe! ¿No me deja entrar un ratito a su salón?
—Largo Parker.
Sonreí recibiendo el paquete de hojas e ingresando al salón.