Capítulo treinta Cuando me despiertas, me siento en mi habitación. Mire hacia mi costado y vi a Ryan sujetándome la mano. Su cabeza estaba sobre el colchón y su espalda encorvada hacia adelante. —Estuvo aquí desde que te trajimos — Alce la cabeza y Max estaba recostado sobre la pared de mi habitación — No se movió ni un minuto. ¿Desde que me trajeron? —Pregunte y Max sonrió. —Creo que deberías saber un par de cosas que involucra tanto a Ryan como a ti — Ryan se movió pero dificultó durmiendo. —Max ...— El sonrió y yo me queda callada cuando Ryan se queda. Al verme sonrió y acaricio mi mejilla. —Que bueno que despertaste ... ¿Como te sientes? Me asustaste mucho — Sonrió y acomodo mi cabello. —Savvanah, debemos hablar de algo muy importante. Los tres Hay algo que te hemos estado ocult

