Micaela ¡Chase es un jodido! Y lo peor era que ya sabía que a mí me gustaba él. Maldita Sabrina y su bocota. Necesitaba descansar y relajarme, hoy no abriría mi puerta por nada del mundo. Me puse un pijama que consistía en un pantalón holgado de corazoncitos y arco iris y un polo del mismo diseño, aunque era infantil y vergonzoso yo lo amaba. Tocaron mi puerta, obviamente era Chase —¡Chase ya déjame en paz! —Mica, sal de ahí, te preparé tu comida favorita. —No quiero nada, estoy bien con mi Nutella —dije mientras metía mi tenedor al frasco de Nutella. —¡Mica, ábreme la puerta! —¡Nunca! —grité y puse Roar de Katy Perry a todo volumen para no escucharlo. Tendría que mudarme sola para ya no tener que soportarlo. Estaba jugando en mi celular mientras que comía y escuchaba música, de pr

