Capítulo 17 El juez de instrucción Leone estaba intentando anticiparse a mis palabras, de manera antipática y dispersiva. ―En definitiva, Carrega era un esquizofrénico, un paranoico, ¿o qué? Hacía tres días desde la trágica conclusión de la historia, estábamos alrededor de una mesa en la sala de reuniones de la jefatura. En presencia del doctor Perugini y del juez Leone, ayudados por la proyección de algunas diapositivas hechas con el ordenador, Mauro, Laura y yo estábamos haciendo un puntillosa y meticulosa relación sobre las conclusiones a las que habíamos llegado. Después, el asunto sería pasto para los periodistas en la conferencia de prensa que tendría lugar al acabar la reunión. Domingo, lunes y martes habían sido tres días intensos, en los que habíamos trabajado día y noche para

