Capítulo 8-2

2266 Words

Se levantó, susurró algunas palabras al oído del camarero y desapareció en la cocina. Metí la mano en la cartera para pagar la cuenta pero el camarero me paró. Aquel día había sido la invitada del señor Luigi. Ya era última hora de la tarde cuando volví al coche y, por un extraño e irrefrenable impulso, en vez de dirigirme al valle, cogí la carretera provincial en dirección a Triora, para ir a casa de Della Rosa. Hice una parada en la plaza del pueblo. De repente, me acordé que desde que me fui no había llamado a Stefano. Es verdad, me había visto superada por los acontecimientos, pero dado lo que había sucedido entre nosotros antes de la partida, hubiera sido mi obligación llamarlo antes. Cuando, a principios de junio, la carta de mi nombramiento llegó por sorpresa a mi escritorio, había

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD