SELIM… Después de haber dejado a mi esposa en su recamara, decidí adelantar trabajo en mi despacho, allí me la pase la mayoría del tiempo hasta que a las doce de la noche me fui acostar, solo me cambiaria y me iría a dormir con mi adorada esposa, hoy fue un duro día, por lo que estaba un poco robótico para todo. Pero me llevo una sorpresa enorme cuando entro y encuentro a la chica que mi tío me regalo, frunzo el ceño al verla desnuda en el medio de la habitación, por lo que tranco la puerta y me acerco a ella un tanto enojado. -Que haces aquí…- le pregunto, ella alza la mirada y me sonríe, una sonrisa tan inocente y bonita, niego mentalmente al ver a donde van mis pensamientos. -Su alteza, se me es mandada para complacerlo esta noche, ya que hoy ha tenido un día muy pesado es bueno que

