Despertó en su cama, mientras que Keith discutía con Marshall diciendo – Ahora, ¿Qué vas hacer si ella quiere volver a los cielos y ahora eres un traidor del infierno? - Keith estaba pensativo, pues sabía que si eso pasaba él estaría perdido.
-no iré sin él- dijo Belle levantándose de la cama, miro a Keith y pensó “no es igual a su padre”
Ambos se le quedaron mirando, sin entender lo que decía entonces Marshall dijo - ¿Recuerdas que nosotros, no regresamos al cielo? -
-lo sé, pero si caen por elección propia. Además, yo también me puedo volver un ángel caído- dijo ella acercándose a Keith; él la envolvió entre sus brazos
-No permitiría eso de ninguna manera, Belle- dijo Keith mirándola, pues sabía que ella se volvía uno de ellos y cambiaria completamente inmediatamente Lucifer la tomaría para él.
Marshall exclamo - ¡¿Quién los hace razonar?, los dejo solos! - cerrando la puerta con mucha fuerza
-Keith tengo algo que decirte, que es muy importante para mí. El Dios supremo me creo para ayudar a los Reyes de los Dioses a cumplir con sus deberes y ser la consorte de Lucifer, tu padre; me hizo amarlo desde antes de existir- tomo un respiro
-es decir, ¡que aún sigues amando, a ese bastardo a pesar de todo! - grito Keith, estaba furioso, muerto de los celos, que su padre siempre pudo tenerla
A ella le dolía verlo así pues sabia el dolor que le causaba y dijo sollozando -por favor, déjame terminar-
Él se calmó un momento y le dijo –continua, quiero oírlo todo-
-pero desde el principio, veía que él no me quería, tanto como yo a él, porque jamás en todos esos milenios, su aura cayó en mis alas; solo me quería como un trofeo y el poder que los reyes me daban;
Él causo la gran mayoría de las guerras santas, al hacer que los hijos de los reyes les tomaran rencor a sus padres y luego me hacía sentir culpable;
Porque él quería gobernar y no ser gobernado cuando él renuncio a los cielos y se rebeló contra el mandato divino, además me propuso ser su reina en el infierno, me negué.
Entonces a él renunciar, Lucas tomo su lugar y como siempre me quiso y yo en serio lamentaba no poder quererlo como él a mí; por eso él Zeus, hizo una contra parte de mí, la de los ojos amatista, la cual se sentía terriblemente atraída a él;
También me puso por muchos siglos ir tras los pasos de Lucifer, esperando a que recapacitara y regresara a su lugar, pues ni Lucas, ni yo, tenemos su poder; nacieron tú y tu hermano, después ya lo dieron por causa perdida, hasta el inicio de la última guerra santa, que fue al tomarle envidia a los humanos por sus almas - explico ella, mirándolo fijamente a los ojos, esperando que él la comprendiera y no la rechazara
-ven aquí- dijo él con mucha ternura mirándola, no podía dejar de amarla la acariciaba suavemente y susurro –tengo tantos deseos de hacerte mía- empezó a besarla apasionadamente
Ella le sonrió, entonces hubo un fuerte terremoto, el cielo se volvió rojo como la misma sangre, las nubes negras, la tierra se partía en dos, los océanos se agitaban formando tsunamis gigantescos, los volcanes hacían erupción en todo el mundo, arrasando con todo a su paso, mezclándose con el agua, arrojando rocas y magma, cubriendo todo de cenizas, Belle se aferró a Keith, estaba aterrada pues la guerra santa había comenzado.
-tranquila, yo te protegeré, siempre estaré contigo- le dijo él, calmándola, acariciando sus cabellos, oliendo su dulce aroma
-tenemos que irnos de aquí, -cambiando de tono- no quiero perderte, Keith- respondió ella mirándolo fijamente, pensando “ya es hora de ser valiente”
-no lo harás, pero ¿Dónde iremos? - pregunto él alzando vuelo, recordando que él nació en un lugar así
-al cielo, mis dominios- respondió ella tomando su mano –confía en mí, así como yo confío en ti, nada te pasara-
-Recuerda que soy un demonio puro, por desgracia el hijo de Lucifer, no puedo estar por más 5 minutos en el cielo, casi me muero la última vez – dijo él, quería confiar en ella, pero por costumbre no podía
-lo sé, pero yo te puedo dar mi perdón celestial, además tienes mucho más de mí que eso- dijo ella, utilizaría todos recursos para salvarlo
Él no dijo nada, ella los teletransportó al cielo, aunque le costó aún era aprendiz, cuando llego estaba agotada utilizo mucha energía
Belle lo miraba, sabía que él no se sentía cómodo allí, empezó a sollozar en silenciosamente al verlo cansado, -Keith, tengo que decirte algo, muy importante- dijo ella en casi forma de un susurro.
- ¿Qué pasa? – pregunto él, mirándola con compasión y tomando de las mejillas, limpiándole una lagrima
-antes que todo, te quiero preguntar ¿En verdad me amas? - dijo ella dudosa de su respuesta, con el deseo que sea que si
-claro que sí, te amo. Como nunca lo he hecho, ni pensaba que podría y ¿Qué me tienes que decir? – respondió él ya extrañado de ella, porque la notaba muy extraña, desde que vino al cielo
-sabes, ya recuerdo la mayoría de mi vida y no es muy buena, que digamos; yo te acuse de haberme matado y como lo siento, pero en realidad fue tu hermano, Erick; él ya sabía de mi existencia antes que tú, por eso desde el principio tuve el instinto de protegerme de ti. Y también, aunque te lo diga solo esta vez y probablemente más nunca, es importante, que sepas que te amo, Keith, mucho más de lo llegue amar a tu padre, pero, aunque los dioses te otorguen el perdón divino , no ascenderás a tu rango equitativo, iniciaras como un ángel de tercera jerarquía, la más baja, en otras palabras, no me veras directamente, ni me trataras, pero serás mi amado protegido y también solicitare el perdón de Marshall, él si llegara a su mismo rango de trono; en caso de que no, yo me iré del cielo, contigo - dijo ella extremadamente nerviosa y explicárselo de la mejor forma posible
- ¿Qué tratas de decirme Isabelle? - pregunto él, pensó “todo esto lo hecho por ella y no voy a estar con ella, ¿De qué me sirve este maldito perdón?”
Ella tomo un respiro y lo abrazo con ganas de besarlo, le dijo -lo que trato de decirte, que pase, lo que pase, no cambiara nada entre nosotros, ¿sí? Serás mi protegido, él único ángel aparte de los lideres, que podrá verme y también serás el único que veras mi verdadero rostro, amor –
Keith no estaba muy de acuerdo con esos términos, pero lo que sea por ella, así como se está arriesgando por él, le respondió -por supuesto a mi Belle- y la beso cargándola
Belle se apartó un poco, diciendo -debo prepararme para convocar a una audiencia y tu irás conmigo-
-Claro, solo déjame ir al castillo a buscar mis ropas- dijo él dejándola en el suelo, mostrando sus alas
-por favor, ten cuidado- dijo ella acariciándolo en las alas, que no ha dejado de amar y sonriéndole suavemente
-no me pasara nada, me preocuparía más, por ellos- dijo él con una sonrisa, le dio un beso en los labios, abrió sus alas
Ella lanzo un rayo tele transportador para que nadie lo viera, cuando se fue, pensaba “no se ¿Qué rayos hacer?, no estoy lista, aun no. Yo no quería esto, realmente no sé, que quiero”
Keith tenía la oportunidad de ganar los cielos, dejar de ser una abominación, de estar con ella tener paz, pero él sabía que no tenía ningún lado bueno, era el líder de más 60 legiones del infierno, un lord, un príncipe de las tinieblas, el lord de la violencia e ira, que sería la comparación de serafín. Y ahora se le regalaban el perdón, sería renegado a un ángel más de la legión del tiempo de las 240 legiones de ella.
- ¡Hola hijito! – dijo Lucifer con sarcasmo, oculto en las sombras, -veo que ella, lo hizo de nuevo- continuo él, mostrándose
Keith fue sorprendido porque no esperaba que su padre saliera del infierno, además de nos sentir su presencia, - hola, Lucifer- respondió él dudoso, su padre era el rey del engaño, ni ellos se salvan de él, - ¿Qué quieres? - pregunto
-nada, solo quiero saber si estás conmigo o en mi contra. Y también sé que no fue gracias ti, Beija llego al infierno- dijo él mirándolo retadoramente
-no tengo interés en nada de lo que hagas- contesto él, terminado de empacar sus ropas, después se encargaría de su hermano
-deberías, recuerda que yo te cree y que eres solamente un demonio más de miles, no tienes nada de celestial- dijo él retóricamente, sentía el aura de ella sobre él
-igual que tú, ¿por qué me dices esto? - dijo él, aun no comprendiendo como pudo ser tan estúpido, vanidoso
-porque es simple, Beija es tan bella, que pondría de rodillas a cualquiera, convencer con una mirada, lo sé porque soy el único que ha visto su verdadero ser y esa faceta terrenal que muestra no es nada, por eso no quise compartirla con los dioses, ni con nadie, ni contigo, aléjate de ella- dijo él aun siendo celos por ella, que lo prefiera a Keith, por encima de él
-tu no me gobiernas- dijo Keith creando una explosión de energía oscura, tirando a Lucifer a un lado, sabía que aún no tenía su poder por completo
Belle aún estaba meditando y practicando para su reunión, buscando en su armario se dio cuenta, que, en su vida pasada, no era de lo más recatada y que solo se vestía de blanco y dorado, se puso un vestido con un escote pronunciado hasta el ombligo cerrando con un cinturón metálico y un broche en forma rosa en dorado, con la parte de debajo de falda corta dividida en dos que llegaba apenas a la mitad de las rodillas, junto con unas medias de encajes blancas con doradas que llegaban a los muslos y una capa que le tapaba parte de los hombre y arrastraba el suelo, junto con unas sandalias doradas de tacones con detalles florales, se puso su tiara.
Se concentró e invoco a Lucas, llamándolo “Lucas, Lucas, ven”, tomo un respiro cerro los ojos y él se apareció justo en frente de ella.
- ¿Deseas algo, Beija? - pregunto él, comiéndosela con los ojos, reduciendo la distancia entre ellos
Ella esquivaba la mirada y se alejaba diciendo -necesito, que reúnas a los nueve arcángeles de primera jerarquía, voy a hacer un anuncio importante, además de mi regreso- dándole la espalda
-Como desees, pero no te escuchas muy feliz al respecto ¿Qué te pasa? - dijo él tomándola de la mano y girándola y atrayéndola hacia él
-nada, solo estoy algo atónita- buscando escapar de él y aun esquivándole la mirada, luchando con su contraparte
- ¿Por qué me huyes?, ocultas algo Beija- comento él tratando de retenerla, dudoso de su completa llegada o si sigue guardando lazos con Keith
-por nada, solo considero prudente tomar distancias- contesto ella nerviosa, sobre su reacción, sabía que él ha esperado por siglos volverse su elegido
-entendido, están esperándonos en el palenque- dijo él, mostrándole el brazo para ir como pareja
Ella se alejó de él y salió por la puerta, mirándola de reojo aun sin entenderla, avanzo por el corredor a un paso acelerado, se mantuvo en el marco de la puerta, tomo un respiro, calmo sus nervios, al escuchar los pasos el Lucas se preparó, dejo que pasara primero y luego salió triunfante sin abrir sus impactantes ojos, subió los siete escalones y se sentó en sus trono dorado y platino.
Observo los demás, ella era la única mujer, eran muy llamativos su manera, pero temibles en aura, sin abrir los ojos, luego los abrió y se impactó ante ellos y su belleza; ellos la miraban fijamente y con cierto grado de lujuria.
Belle miro hacia abajo buscando a Keith con la mirada, hasta que sus miradas se encontraron, ella sonrió y exclamó - ¡Los he reunido aquí, para solicitar un perdón celestial y anunciar a mi protegido! –
Lucas se impactó, ella nunca lo había tenido de ninguna clase, no se relaciona con ningún ángel de clase baja y mucho menos un impío, se recobró en sí preguntando - ¿Qué seria quién? –
Belle miro a Keith con una sonrisa en sus labios y le hizo señas con el dedo que viniera, él se acercó a su trono hasta las escaleras y se puso de rodillas -no te detengas, ven conmigo- dijo en un susurro, se levantó de su silla e hizo que se sentara y ella en sus piernas
Lucas exclamó - ¡pero es un lord del infierno, él hijo de Lucifer! - lleno de celos y de rabia, nunca le dio esa muestra de cariño o de confianza e incluso no la dejaba tocarla delante de los demás
- ¡No estoy de acuerdo! - grito Miguel, aun sin creer lo que acaba de hacer Beija, prácticamente, lo ha puesto hasta por encima de ellos