Isabelle dijo con sencillez –“simple sé que eres más rápido que un avión”-, Keith volvió a mirar hacia el frente diciendo - “ya llegamos”- aterrizo en el suelo y la soltó con mucho dolor
Allí apareció nuevamente Cole, ella corrió a abrazarlo y él dijo –“cariño sé que me extrañaste”-, ella le dijo –“miento si te digo que no”-
Keith con una mirada fría e inexpresiva dijo prácticamente gruñendo –“¡que horrible escena! ahora muévanse tenemos que ir a buscar el arma de Isabelle”- se moría de los celos, él quería que ella lo tratara así y solo a él
Marshall pensó con sarcasmo “este va ser un viaje muy divertido”
Subieron al avión, Isabelle se sentía muy cansada no hablo con ninguno y acostó a dormir, mientras dormía “vio un gran salón, donde había un enorme trono hecho de diamante luego en el nivel inferior, había catorce tronos cada uno con diferentes atributos; luego más abajo había nueve tronos que tenía distintos símbolos en la parte superior. Era completamente blanco y daba la sensación de ser infinito, saliendo por una puerta había un balcón donde miles de legiones de ángeles estaban abajo, eran de diferentes tipos, parecían que se preparaban para la guerra, luego escucho –“debemos encontrar a la señora del tiempo Beija antes que la encuentren nuestros enemigos”- ella miro de donde venía la voz, vio el mismo chico de sus visión pasada pero esta vez se veía, que era inalcanzable y tenía el símbolo de la estrella oscura, él era el ángel de la muerte, después escucho a otro arcángel decirle –“Lucas , tu serías el único que puedes encontrar ya que fuiste su pareja”- él lo miro diciéndole –“lo sé, pero dudo que hasta yo pueda encontrarla a tiempo”-”
Isabelle despertó diciendo –“Lucas”- mirando fijamente hacia el horizonte como si enfocara la mirada hacia Keith,
Isabelle pregunto –“¿Quién fue Lucas en mi vida pasada?”-, todos se quedaron callados, mirándose de los unos a los otros
Marshall dio un fuerte suspiro y dijo –“Lucas es arcángel de la muerte, el primero al mando de la legión de los ángeles serafines, él es tu pareja, el único que podía tenerte, Siempre estaba contigo y la única vez que no lo hizo, lo lamento. Te amaba y también tu parecías a simple vista amarlo, también”-
Keith dijo con celos –“Pero ahora no volverás con él, no lo necesitas. Ni siquiera se ha molestado en protegerte”-apretando los puños y concentrando una gran aura
Marshall le dijo telepáticamente –“Keith, no mientas sabes, él ha buscado desde su muerte solo que tu tuviste suerte al encontrarla”-
Keith aun ardiendo de celos dijo –“no te metas en esto, que si él la hubiera buscado realmente ya la hubiera encontrado además ella es mía solamente mía”-
Marshall preocupado dijo –“no crees que te estas obsesionado con ella, recuerda que ella solo estará en la tierra temporalmente y nosotros estamos condenados a la tierra, al infierno y al castigo, mientras ella al cielo y la gloria con los dioses. No podemos, ni debemos arrastrarla con nosotros y dudo, que ella te corresponda”-
Keith no dijo nada, solo miraba a Isabelle con una infinita ternura, ella le sonrió diciendo –“¿Keith qué te pasa, porque me miras así?”- lo miraba con curiosidad y con dulzura.
Keith sonrió diciendo –“Nada, solo estudio la situación” –; Marshall dijo con sarcasmo - “sí, claro”-
Isabelle pensaba “Keith, eres un misterio a veces puedes llegar a ser el hombre más tierno y nunca llegar a creer que eres un demonio; otras veces puedes llegar unos de los seres más fríos y apáticos del universo. Pero a pesar de todo me has cuidado y protegido como si realmente me quisieras o te importara mi vida y creo estoy comenzando a quererte…”
Ella dijo –“¡¿Cuándo llegamos? estoy aburrida en este avión!”- Keith dijo –“llegaremos en cinco minutos”- aun mirándola, maldiciéndose por ser un ángel caído
Se escuchó - “Señor Night, hemos llegado a El Cairo, Egipto; abroche su cinturón y tenga un feliz retorno”-
Isabelle dijo - “¡aleluya! – mirando a Cole- ahora ¿a dónde nos vamos?”-
Cole dijo pensativo - “tenemos que ir donde están las pirámides, la meseta de Guiza, por suerte está cerca del Cairo”-
Ellos bajaron del avión, Isabelle sentía la atracción de sus armaduras, era demasiado fuerte para ignorarlas, diciendo –Entre más rápido las encontremos, más rápido me sentiré mejor- mirando hacia el gran desierto que le esperaba.
Keith dijo –ellas te llaman, están unidas; si tú no las hubiera separado, hubieras nacido con ellas- pensó “Cuando tenga su armadura se alejará de mí, pues es por lo único que está conmigo y los arcángeles sabrán su ubicación exacta, pero las necesita aún se encuentra incompleta” bajando de las escaleras del avión
–Conozco Egipto solo díganme donde debo guiarlos- dijo Keith ayudando a Isabelle a bajar del avión, él se perdía en esa mirada que cada vez le parecía más intensa.
Ellos fueron a la meseta de Guiza, -en la punta de la sombra de la gran pirámide están tus armaduras-dijo Cole señalando hacia la punta, el levanto la capa de arena con su bastón de piro.
Había una puerta de caliza que tenía la forma de un círculo y muchas rubricas extrañas, no tenía ni cerradura ni algo para abrirla, Isabelle suspiro, tomo un sais y se hizo un corte superficial lo suficiente para que cayera un poco de sangre. Cayo una gota de sangre y toda las rubricas brillaron de un color lila, dándole la forma de luna.
Se abrió, -no vuelvas a hacer eso, sin avisarme Isabelle-dijo Keith con preocupación, mirándole el corte a Isabelle mientras lo cicatrizaba.
Era parecido a un pozo donde solo cabían dos personas, se veía que era muy profundo Marshall tiro una piedra y ni siquiera se escuchó cuando cayó al fondo; -yo te acompaño Isabelle-dijo Keith con tono de orden,
Se puso detrás de ella y él la abrazo –esto es para que no te raspes al deslizarte por el agujero y cuando caigas no recibas el golpe- dijo Keith
-gracias, pero debería ir mi paladín conmigo-dijo Isabelle, mirando a Cole, no quería desplazarlo ni desvalorizarlo
-no sabemos que hay allá abajo y tu paladín está débil con ese patético hechizo-dijo Keith con voz forzada pensó “¿es que no lo ves? Quiero estar contigo lo más que pueda, quiero protegerte” girándola y apretándola un poco más hacia él.
-bien, hagamos esto rápido- dijo Isabelle tratando de esquivar el mirar, esa mirada azul intenso que le recorría todo el cuerpo y la dejaba estática.
Él se lanzó al pozo, Isabelle se aferraba a él por el miedo mientras veía que las rubricas se volvían doradas y blancas, llegaron al fondo del pozo cayeron de golpe y Isabelle termino encima de Keith.
Después de recuperarse del impacto –Con que esto es dolor -dijo Keith mirando a Isabelle y observando a su alrededor.
Isabelle estaba encima de Keith mientras recuperaba el aliento por la caída le dolió, aunque Keith absorbió casi todo el impacto –Bienvenido a mi mundo-dijo Isabelle apartándose de él.
Él se levantó y ayudo a levantarse a Isabelle, -aquí pierdo casi todas mis capacidades como ángel caído, es un lugar santo ni siquiera tu puedes llegar a utilizar tus poderes plenamente- dijo Keith observando el laberinto que tendrían que atravesar para ir por las armaduras.
Isabelle toco unas de las paredes doradas que cubrían el recinto; -ven ese laberinto es una trampa- dijo ella mientras activaba una puerta escondida en la pared,
-déjame ir primero, no sé qué otras trampas habrán puesto y ¿cómo lo sabes? - dijo Keith intrigado con lo que dijo Isabelle, poniéndose adelante por si acaso cualquier trampa, aunque no tenía la resistencia del demonio, pero aún conservaba algo de su naturaleza.
-simple este recinto, funciona con la energía de mis armaduras y ellas están comunicadas conmigo, además abrí el pozo con mi sangre- dijo Isabelle aun palpando con las manos la pared
-ni me lo recuerdes, hora guíanos hacia tu armadura- dijo Keith, caminando por ese pasadizo tan estrecho que tenía que estar de lado
Cuando llegaron al final, vieron un altar una armadura en forma de ángel con un arco en la mano, pero sin flecha y un chakham (arma proveniente de la india que funciona como el boomerang) en la otra; apenas Isabelle piso el altar las armaduras fueron a ella.
Tomo un resplandor dorado, le nacieron unas hermosas alas y vio como tomaba forma la armadura, después que termino la adaptación, Keith por fin pudo verla y sentía que sus poderes volvían del todo.
Isabelle tenía unas hermosas alas doradas con puntas blancas, con detalles que parecía ojos en platino que le llegaban casi rosando el suelo, prácticamente la cubrían casi por completo, marcas doradas recorriéndola por todas partes. Tenía una tiara dorada en medio de la cabeza con una piedra lila con forma de luna, en el cuello estaba la garantilla que él le dio y también estaba un el collar que la vinculaba con los cielos que tenía tres piedras lilas, su armadura la parte de arriba parecía un sostén con hombreas y sus muñequeras, abajo solo tenía una pequeña falda que apenas la cubría con un cinturón donde estaban sus sais y el chakham, botas altas de tacones, mientras que en sus manos sostenía el arco del arcángel, todo en color dorado con blanco.
-wau, con esa es la armadura del arcángel del tiempo, no es mucha cosa sabes y ¿Dónde está la flecha de ese arco? - dijo Keith mirándola pensó “ya veo porque nunca pelea esta armadura solo exhibe su cuerpo, no la protege prácticamente y además ¿Dónde rayos están las flechas de ese condenado arco? y ni loco crean que voy a dejar que la vean así, ella es mía”
Isabelle se rio ante la actitud de Keith, tomo el arco y apunto hacia una de las paredes, cuando ella tomo impulso para disparar apareció una flecha dorada, al soltarla tenía una cola dorada que arrasaba con todo a su paso hasta que se detuvo en la pared y la destruyo.
-allí está la flecha, ella aparece cuando las necesito solamente- dijo Isabelle, se sentía tan cómoda con su armadura que parecía que la hubiera llevado siempre
-entonces para qué son las otras armas y ese arco es tan poderoso- dijo Keith escéptico aun no creía en la capacidad de la armadura, pero entre más la tuviera, el cielo la reclamaría para ellos. Pensó “ha cambiado su aura ahora es devoradora y envolvente, mientras antes era pura y dulce. Es muy poderosa, pero no en combate, su fuerza es elemental” Acercándose a ella mostrando su armadura y su casi verdadera forma, estaba decido a retenerla con el cómo sea.
Su armadura era de color n***o carbón que le cubría todo el cuerpo que solo mostraba una pequeña parte de los hombros, toda ella terminaba en forma de alas con su espada en las manos que era de color n***o con llamas azules y moradas intensas, a él lo recorrían marcas negras por todo el cuerpo y le crecían los cuernos en la frente y la cola. Los ojos se le tonaban rojos y le crecían garras en vez de uñas.
Isabelle nunca había visto a Keith así, había que admitirlo él tenía un aura oscura, le daba un poco de miedo de que él le haría, pero se defendería; primero muerta antes de darse sin pelear,
-antes de te asustes de mí, no pienso hacerte daño- dijo Keith, tratando de no asustarla o hacer que lo ataque porque allí no estaba seguro que como reaccionaria; en su puso en un nano segundo en frente de ella
Ella camino hacia atrás, ahora sabía que no se podía confiar en un demonio, pero era Keith una parte de ella quería atacarlo y otra escucharlo, y saber porque se transformó. - ¿Por qué te transformaste Keith? - dijo Isabelle sosteniendo su chakham