Clarisse Charles sigue viendo mi pequeño corte, si sigue así me pondrá muy nerviosa y no podré curarlo de la manera que se debe. Él debe estar creyendo que me duele y sí me duele, pero he apretado los dientes lo suficiente como para que no parezca que sufro, no debe verme llorar. -Lo lamento -dice él, me hará llorar, lo juro- sólo quería que todo estuviera bien, quería defenderte y te hizo esto. Bueno, conozco el próximo movimiento que hará y no será agradable constatando que tendría que suceder en mi noche de bodas. -Hará algo peor -digo pensando en voz alta. Charles lo sabe y yo lo sé, pero ninguno quiere admitirlo. -Tenemos que hacerlo -le digo y él niega con la cabeza- él lo arruinara. -No -repite- no quiero que sea así, no lo imagino de esta manera. Si, quizá es una cárcel con

