Candela. . . Henos Aquí, cambiándonos para salir. Hasta Eliana accedió a acompañarnos. Pidió a Katy, su sobrina, que se quede en el restaurante, Katy era en un principio quién iba a salir con nosotras, pero prefiero que salga su tía y quedarse a cuidar el negocio. Después de probarnos varios vestidos, porque sí, a pesar del frío que hace afuera, Mica tuvo la grandiosa idea de ir todas en vestidos (nótese el sarcasmo). Pero al vernos en el espejo y no vernos tan mal, no fue tan mala idea después de todo. Llamamos dos Uber, para que nos lleve a destino, y una vez en el lugar, adentro, pedimos una mesa, nos la indican y nos sentamos. Y pensamos que pedir para beber. Por qué sí, si es una salida para olvidar las penas no podía faltar el alcohol. Si lo íbamos hacer, había que hacerlo bien

