No puedo dormir pensando en el beso que nos dimos, pero también, me enojo conmigo misma por dejarme llevar ante los deseos de conocer lo prohibido. Pienso en lo bueno y en lo malo de toda la situación. Por un lado, tenía ganas de experimentar; pero por el otro, hice mal traicionando a Marcus. De tanto darle vueltas, me duele la cabeza. Opto por mantener mis ojos cerrados, ya que es inútil seguir insistiendo, solo dejo que el cansancio me venza. Me quedé dormida y apurada, salgo corriendo de mi habitación para prepararle el desayuno a Max. Bajo rápido a la cocina y preparo todo, para luego llevar a Max a la escuela. Al regresar, me pongo a lavar los platos y mientras limpio la cocina, me entretengo cantando mi canción favorita. De pronto, el grito de una mujer me sobresalta, lo que prov

