Anayeli y Sócrates saboreaban sus planes, mientras Aline entraba en la habitación de su hija para ver si estaba durmiendo bien o si necesitaba un vaso de leche. Para su sorpresa Aline descubrió que Agatha no estaba durmiendo sola, sino que tenía un compañero a su lado aparte de la gatita Sabina y que éste seguía despierto mientras que la niña dormía plácidamente. -Michael, cariño, ¿tienes miedo de dormir solo en tu camita? -preguntó Aline preocupada viendo que el niño se acurrucaba a su hija. -No, estoy bien. Es solo que nunca he tenido una amiga y me gusta estar con ella todo el tiempo. -susurró Michael con timidez. Aline lo miró con ternura pensando en la bonita amistad que tenía el niño con su hija sin imaginar que eran hermanos, o por lo menos eso creía Aline al igual que todos

