Robert no nos acompañó a casa, tenía que ir a hacer más cosas y me sentí un poco mal ya que no le había podido decir nada sobre lo que quería pedirle que hiciera, pero siempre podía ir a su despacho como él me había dicho. Mis padres y yo íbamos en el auto, estaba mirando por la ventana como si lo hiciera por primera vez la primavera estaba llegando a Oastwood, se respiraba ya el aire fresco, mi padre se estaciono cerca de la cochera dejando el auto afuera, abrí la puerta y baje del auto. -Bienvenido a casa-dijo mi padre cuando bajo, mi madre rodeo el auto y fue hacia mi lado, paso su brazo por el mío y comenzamos a caminar. Llegamos a la entrada y mi padre abrió la puerta, cuando lo hizo el olor a flores y a pasto recién cortado llego a mis fosas nasales. La sala estaba iluminada gracias

