PVO Leandro. Pensé que el cumpleaños de la distinguida primogénita de los Reagan, Emma, sería sinónimo de espectáculo, glamour, elegancia y exclusividad y pues no me equivoqué. Para entrar, los de seguridad eran estrictos con las reglas e invitaciones. Los fotógrafos contratados por su lado, no dejaban de tomar las instantáneas a renombrados invitados, entre ellos algunos famosos, clientes de Emma, pues era una diseñadora muy conocida, de clase y distinguida. La comida y el arreglo también eran de otro nivel. Esta fiesta si que será la portada de la revista social del mes. _Emma Reagan, a los años.-Saludo cordialmente a la bella dama, hermana mayor de Elías que creí me esperaría con un mazo por mi atrevimiento de ayer al besar la mano de su esposita. _¿Tú eres... _No me digas que no me

