Para Berlín castillo, dejar a Jazmín, tranquila, no era una opción. El beso que le había correspondido fue suficiente razón para ir tras ella y demostrarle que estaba dispuesto a hacer cualquier cosa para ganarse su perdón. Mientras conducía el auto que lo llevaba al edificio donde se estaba quedando jazmín, pensaba en que hacer para que ella le diera la oportunidad de hablar y arreglar las cosas entre ellos. Suspiro llegando al edificio, mientras que Jazmín se tocaba los labios pensando en El beso que se había dado con Berlín, le gustaba, no lo podía negar, seguía Amando a Berlín aunque le había roto el corazón. Pero no estaba dispuesta a caer en su juego y que nuevamente le dijera que no siente nada por ella. Dejó al lado sus pensamientos y continuó empacando sus cosas para marchar

