Leah Jhonson Me remuevo sobre la camilla incómoda, sudorosa y adolorida, a pesar de que es amplia y cómoda, el dolor en mi cuerpo y alma, no me permiten sentirme a gusta ni cerrar mis ojos. Hunter y Logan se marcharon hace ya unas horas, mis padres vinieron, pero tan solo para reprocharme lo de vivir sola y lo descuidada que soy, y Nial por sorprendente que parezca ha sido el único que no me ha reprochado, al contrario no he visto más que preocupación y estrés en su rostro, justo ahora permanece dormido en el sofá frente a mí, mis padres se marcharon pocos minutos después. En mi cabeza no deja de dar vueltas aquella maldita voz femenina y por más que le doy mente, no logro captar, ni reconocer aquella voz, de hecho creo que jamás la había escuchado antes. La pérdida del bebé es lo más do

