Cómo lo temía Noah me evitaba todo el tiempo ni siquiera me dirigía la mirada en el autobús, yo estaba demasiado triste pero Evan todo el tiempo trato de consolarme y darme ánimos incluso aunque odiaba a Noah me trataba de consolar diciéndome que a pesar de todo lo que había sucedido siempre sería alguien importante para él así que en algún momento de la vida volvería al menos sonreírme, deseaba con todas mis fuerzas que eso ocurriera ya que yo no era de muchos amigos así que perderlo a él me dolió muchísimo pues éramos demasiado cercanos.
Durante todo este tiempo Evan no sé separó de mí sin duda le preocupaba mucho como me encontraba, sin duda fue una fortuna tenerlo a mi lado en estos momentos estaba muy agradecida con él, pasábamos todos los días juntos e incluso iba a mi casa para realizar algunos deberes de la escuela. Claro Noah no volvió a dirigirme la palabra pero notaba en la cafetería cómo nos miraba con odio a Evan y a mi cuando yo sonreía por algún comentario gracioso que así para subirme el ánimo, ese tipo de acciones me hacían sentir peor pensaba que era demasiado egoísta estar disfrutando mientras de seguro Noah la estaba pasando terrible pero yo lo veía como si nada, porque yo no podía conocer más gente cuando él era lo que hacía ya se juntaba con el "grupito cool" de la escuela.
Enserio que Noah cambio muchísimo ahora despreciaba a las personas e incluso les hacía malos comentarios por su forma de vestir o cosas así me enojaba muchísimo verlo comportarse así por querer encajar con sus nuevos amigos, no podía creer que se atrevió a decir que eran cosas de raritos el ver anime cuando su novia (la chica que se sentó en mi lugar el primer día de clases) se burlo de una playera que traía una compañera, si era algo que amaba ver también no podía creer en lo que se había convertido, sin duda ya no tenía esperanzas en que algún día volviéramos a retomar nuestra amistad.
Y supongo que a la tipa esa le contó algo sobre nosotros ya que después de ese día que los vi burlarse de aquella pobre chica no dejaba de mirarme por los pasillos de la escuela y hacer algún comentario sobre mi pero claro yo nunca le tome importancia a sus ofensas sabía que solo lo hacía para molestarme y que le reclamará algo pero no me iba a rebajar a eso ya que sabía que era perfectamente lo que buscaba. Incluso en una ocasión que iba con Evan hacía la cafetería hizo un comentario enfrente de Noah, el cual no hizo nada por tratar de defenderme como lo hacía antes:
-¿qué tenemos aquí? la rarita y el fenómeno juntos (riendo) sin duda son una pareja patética
-(riendo) sin duda alguna son una burla
Me ardía la sangre de escuchar a Noah decir esas idioteces estuve a punto de darle un buen puñetazo en esa cara de niño bonito que se cargaba, pero Evan me detuvo diciéndome que no valía la pena lo mejor era evitarlos, agradecía tanto que el estuviera ahí conmigo porque sino no sería capaz de contenerme era despreciable que existieran personas así que se atrevían a juzgar de esa manera de los demás y peor burlarse de las personas que tenían alguna enfermedad como era el caso de Evan, no podía creer que Noah se dejará influenciar por ese tipo de gente.
Llegue muy molesta a mi casa quería encerrarme en mi cuarto toda la tarde y tratar de relajarme un poco para olvidar ese trago amargo, pero mis padres tenían otros planes:
-(tocaron mi puerta) cariño ¿estás ocupada?
-¿por qué mamá?
-Bueno es viernes así que vamos a casa de nuestros amigos pero queremos que nos acompañes ya es hora de que te presentemos
-Ay mamá no estoy de humor para salir quiero quedarme aquí
-Anda cariño vamos, tienes que distraerte un poco nos preocupa que te la pases aquí encerrada después de lo que pasó con Noah, te hará bien salir
-(suspira) está bien mamá deja me arreglo
-(beso en la mejilla) ya verás que la pasaras muy bien
En menos de 20 minutos ya nos encontrábamos frente la casa de los amigos de mis padres, no les puedo negar que no tenía ganas de salir de casa pero fue más la intriga de al fin saber quiénes eran esas personas de las cuales no tenía ni idea, nos recibió una señora muy entusiasta la cuál me abrazó fuertemente como si me conociera de toda la vida, al entrar nos topamos con un señor alto el cual nos recibió con el mismo entusiasmo de su esposa me abrazó igual y me dijo que estaban muy felices de al fin tenerme en su casa, que pronto llegaría su hijo el cual se morían por presentarnos.
Poco a poco me fui enterando que se conocían desde hace mucho tiempo y que se intercambiaban fotos por lo cual me conocían tan bien, eran lindas personas sin duda comenzaba a agradarme muchísimo y me alegraba que mis padres tuvieran con quienes pasar el rato de pronto escuchamos la puerta abrirse:
-Cariño date prisa queremos presentarte a nuestros invitados
-Esta bien mamá
Esa voz se me hizo familiar al voltear a ver de quién se trataba no lo podía creer era Evan, mis padres también se quedaron sorprendidos al verlo no podía creer que pequeño era el mundo, nuestros padres eran amigos y bueno nosotros digamos que lo éramos igual ¿o no?