SAMARA
Estaba muy molesta conmigo por la forma en la que había actuado frente a Evan no podría verlo a los ojos de nuevo después del oso que había hecho y justamente mientras estaba pensando de qué manera lo enfrentaría en el autobús o en clases el apareció por el pasillo, al verme se le notaba una mirada triste, me hizo sentir culpable tal vez pensó que mi molestia era con él pero claro que no. Todo desilusionado anuncio que subiría a su habitación cuando de pronto comenzó a desvanecerse, me asusté y corrí para acercarme a él no entendía que le sucedía si estaba perfectamente bien hace unos minutos y su madre estaba descontrolada gritando y llorando:
-Cariño, no por favor, de nuevo no, por favor despierta
-Dios mío, amiga tranquila ya viene el doctor para acá se lo llevará lo antes posible
Mi mamá trataba de tranquilizarla y no entendía porque no se sobresaltaban como su mamá y yo, no me apartaba de su lado, el llanto no cesaba, nuestros padres estaban realizando llamadas pero tampoco se les veía alterados, eso me hizo pensar que no era la primera vez que sucedía todo esto y eso me asustaba tenía conocimiento que Evan estaba enfermo pero no que fuera algo así de grave.
Después de unos minutos llegó un doctor extranjero, comenzó a realizar diferentes chequeos a Evan y nos dijo que era urgente llevarlo al hospital yo quería quedarme a su lado pero mi mamá dijo que no era correcto, que nos iríamos a casa y esperaríamos la llamada de sus padres para poder ir a visitarlo al hospital. No puedo dormir toda esa noche pensando en como se encontraba Evan, le pedía al universo que su salud mejorará que por favor no le sucediera nada malo pues aún nos faltaban muchas cosas por hacer juntos, ni siquiera había tenido la oportunidad para decirle que realmente me gustaba solo que trataba de evadirlo pues tenía miedo que estos sentimientos afectarán nuestra amistad.
Al día siguiente mis padres estaban muy callados esperándome para desayunar pero yo no tenía nada de hambre no dejaba de estar triste por lo que le sucedió a Evan y las cosas estuvieron peor cuando me dieron una noticia:
-Cielo, tenemos que decirte algo pero por favor no te alteres
-(tome asiento) ¿Qué pasa?
-Evan tendrá que ser trasladado a Estados Unidos de nuevo su situación no es muy buena y solamente puede ser tratada allá
-¿por cuánto tiempo se irán?
-No lo saben cariño
-(comencé a llorar) por favor me dejarían ir con él
-Mi niña no se puede tú tienes que ir a clases
-no puedo dejarlo solo, por favor
-Iremos a verlo pero entiende que no puedes irte, se que ustedes dos son muy apegados
-la verdad... Evan...me...gusta (dije entre lágrimas)
Mis papás se quedaron muy sorprendidos al escuchar mi confesión, pero aún así no me dijeron nada todo el día trataron de consolarme y prometieron que me dejarían hablar con su madre cuando llegara la noche. Estuve todo el día contando las horas para poder tener noticias del estado en el que se encontraba, pero sentía que cada minutos pasaba mucho más lento de tanto esperar me quedé dormida en la sala hasta que de pronto escuche sonar el teléfono me levanté a toda prisa a tomarlo:
-Bueno (temerosa)
-¿Samara?
-Sí Señora, soy yo ¿cómo está Evan?
-Ay Cariño, aún no despierta pero tenemos esperanzas que saldrá de está
-¿No es la primera vez que le pasa?
-No, la verdad es que mi niño tiene una enfermedad que aún no se encuentra alguna manera de poder curar, el tiene un problema en su corazón haciendo que en cualquier momento ya no pueda despertar de nuevo
No podía creer lo que estaba escuchando me quedé muda mientras su mamá no dejaba de hablarme, mi mamá iba entrando a la sala y me vio asustada:
-Dios mío Mara estás pálida ¿qué pasa?
Vio el teléfono en mis manos y lo entendió todo lo tomo y le explicó a la mamá de Evan que me sucedida después colgó y me abrazó fuertemente mientras yo lloraba desconsolada no podía creer que le sucediera esto a una persona tan maravillosa aún le faltaban tantas cosas por vivir y no era justo que en cualquier momento esa oportunidad le fuera arrancada y menos ahora que aún no le confesaba todo lo que sentía por él me arrepentía tanto de ser tan insegura por tanto tiempo, pero me propuse hacer todo lo posible por ayudarlo a encontrar alguna solución debía existir en algún lugar del mundo alguna forma para lograr que tuviera más tiempo, para que pudiéramos estar juntos un poco más.