Tras su último mensaje con Jungkook, Yoongi mantuvo dos días de silencio, durante los cuales pensó en él mucho más de lo que quería admitir. «Inquieto» era una descripción más precisa de lo que hacía. Estaba inquieto. Yoongi no había tenido citas en mucho tiempo (había sido su defensa ante Jungkook, aquella vez en el ascensor, cuando sintió que los amigos de Jungkook se reían de él aquel día en la playa) y desde aquel incidente, había estado tan decidido a dejarse llevar por la naturaleza casual, a que fueran ellos dos los que se conectaran y nada más, que no le envió ningún mensaje de texto a Jungkook después de su última conversación. ¡Nos vemos en tres días! resonaba en su cerebro todas las noches. Un día antes de volver a ver a Jungkook (o tal vez no, dependiendo de cuáles fueran su

