Habían pasado 6 meses desde que issi había sido privada de su libertad secuestrada abusada golpeada y masacrado golpeada casi que a diario, y no solo eso estaba al borde de la desesperación de solo imaginarse estar embarazada de ese demonio que no tenía piedad con ella, lo que se supone que para muchas es sinónimo de felicidad para ella no era más que tristeza y repulsión issi lloró hasta más no poder para tratar de drenar su dolor había pasado una semana en la que había caído en cuenta de que sí estaba embarazada pues su periodo tenía casi dos meses sin bajar al principio creyó que era estrés, pero ahora todo estaba más claro para ella Se miró en el espejo, algunos golpes están comenzando a desaparecer, sin embargo, todavía en su piel marcaban el rastro verde de lo que en su momento f

