Monterrey. Pasaron dos semanas desde que Enrique había abordado en su auto a Rubí. Se veían a diario, pero solamente en el horario de la entrega del reporte, pero ninguno de ellos se atrevía a tocar el tema. Este viernes Enrique se atrevió a escribir unas cuantas líneas y le entregó a Rubí un mensaje que decía: "cuando podemos vernos, me interesas y quiero saber más de ti." Cuando ella le entregó en su mano el reporte el a cambio le dio la tarjetita que contenía el mensaje y una tarjeta personal con el número de su teléfono celular. Rubí tomó la nota y la guardo junto con la tarjeta de Enrique, ella se despidió y salió de la oficina. -Espera- dijo él -me estoy dando cuenta que aumentó en estos días la producción. -Sí, ha aumentado porque en estos días ya que reclutamos más personal por

