A un maldito demonio follador. —¡Somer, déjame entrar y te lo explicó! —Asmodeo, detrás de la puerta golpeaba desesperado—. Por favor —susurro dolido. —¿Es cuernitos? —dijo Harry sorprendido—, ¿Por qué no le abres? —Hizo el ademán de ir a abrir pero lo detuve de un brazo. —Le abres y te corto a mini Harry —señalé su entre pierna.Hizo una cara de horror, yéndose a la ventana. Allí se sentó en el suelo con un cojín sobre sus partes nobles—. Que te habrá hecho, para que estés así. —¡Por favor, mujer! —Nuevamente tocó con más ímpetu. —¡No! —grité de vuelta—. Estaba teniendo sexo con una demonio en mi baño. Mientras yo me preocupaba por él —Le dije a Harry—. rodé los ojos cruzándome de brazos. Harry, abrió sus ojos por lo dicho. —Que asco —hizo una mueca—, y que desconsiderado —hizo un s

