POV VITO Pero Dios es poderoso, y algo debí hacer bien, porque Salma sonríe, y la cabrona, pasa su lengua por mi labio inferior, provocándome, seduciéndome, incitándome a que la bese, a que me coma esos labios carnosos, y que tanto me gustan. —Estas jugando ton fuego, mi vida —Le digo, dejando quietos mis dedos en su interior, pellizcando su pezón —¿Y? —Y te vas a quemar, Salma... Sabes que puedo hacerte arder... —Y yo a ti —Me responde, pasando su pulgar por la punta de mi pene, moviendo la muñeca de ese modo en el que ha bajado mi bóxer, dejando mi glande al descubierto. El contacto de su pulgar me estremece, pero cuando son sus dedos aprieta suavemente el capull0 —Entonces ardamos —Replico, soltando su teta, poniendo mi mano en ese punto entre su nuca y su mejilla. La atrai

