POV VITO La selva empieza mucho antes de lo que esperaba. No hay una línea clara que diga aquí termina el mundo civilizado y empieza otra cosa. Simplemente ocurre. El camino se vuelve más estrecho, el aire más pesado, los sonidos más vivos. El motor del vehículo se apaga detrás de nosotros y el silencio dura apenas dos segundos antes de que el ruido natural lo devore todo: insectos, aves invisibles, hojas moviéndose sin viento aparente. Ajusto la correa de la mochila sobre el hombro y miro hacia adelante. Verde. Solo verde. Denso, húmedo, vivo. —Bienvenidos al infierno —murmura Marcello, limpiándose el sudor de la frente apenas hemos dado los primeros pasos. Samuel no responde. Él ya está moviéndose como si hubiera nacido aquí, revisando el terreno, marcando puntos de referencia me

