POV VITO Salma me mira entre aterrada, y enojada. Sus ojos aunque no derrama una sola lagrima, dejan claro que le duele el tema —No tiene caso hablar, de algo que ya no existe —Le dice con una frialdad que me sorprende, y me desarma a partes iguales. —Eres una hija de puta, Salma... — —No me insultes... —No vuelvas a llamar a mi bebé como “algo”, porque tal vez para ti fue un error, un inconveniente... pero era mío, tanto como tuyo. —Le digo con la voz fría, y la veo pasar saliva —Tu ni siquiera conocías su existencia —¿Eso crees? —Le pregunto levantando las cejas —¿De verdad crees que no sabía de qué lo perdiste? ¿Que no sabía de tu colapso? ¿O de que te estabas revolcando con Ademir? —Le digo casi con burla —¿De verdad me crees tan pendejo de no tenerte vigilada? —Si eso

