-Algo de lo que estoy convencida es que así como existe dios también existe el diablo y por contraste así como existe el bien también existe el mal. -Expresó el padre sosteniendo firmemente su biblia. -Aunque existen los buenos samaritanos también existe la gente perversa y criminal, y lo cierto es que eso puede convertir individuos sensibles y buenos en malos igual que ellos.
Mientras el padre conversaba con Samuel y Berta afuera de la casa algo que ellos no pensaban era que alguna de las niñas ya se había levantado de la cama y aunque Basilisa se había levantado de la cama y ahora estaba sentada en una silla observando a través de la a la ventana con sus manos sobre sus piernas y los dedos inmóviles sobre sus muslos su mirada de cansancio no se disimulaba por más que también tenía miedo de las cosas que estaban sucediendo. Ella lanzó un leve bostezo esperando a que Carol regresara del baño. Carol quien caminaba por el pasillo para regresar a la habitación pudo oír el ruido de unos pasos que la hizo levantar la cabeza e inmediatamente sus labios se abrieron para
dejar escapar un leve grito:
-¡¿Tiba?!
Tiba se precipitó sobre ella y le tapó la boca haciendo que Carol se asuste por lo que le mordió la mano y lo hizo con tanta ferocidad que la sangre brotó de la mano de Tiba y la hizo soltar a Carol.
-¿Qué es lo que haces? -Le dijo, lo más dulcemente que pudo, a pesar del dolor. -¿por qué me has mordido de esa forma?
Carol sacudió la cabeza con rabia y escupió en el suelo sangré de Tiba que le había quedado en su boca.
-¡Nunca vuelvas a sujetarme así! -Le gritó Carol frunciendo el ceño.
-Tranquila, no grites. -Suplico Tiba intentando hablar con calma.
-¡No, no y no!, ¡no te hagas la buena conmigo!
Tiba intentaba continuar hablándole en el mismo tono dulce y calmo aunque por dentro quería gritarle. No le había gustado nada que esa pequeña niña la hubiera mordido y mucho menos que se esté atreviendo a enfrentarla.
-¿Por qué está gritando de esta manera? ¿Qué es eso que usted dice que yo hago?
-¿¡Vas a decir que no lo sabes!? ¡Todas esas cosas que me haces a mí y a mi prima!
Tiba se sorprendió al escuchar eso ¿Esa niña sabía algo?, pensó que eso no era posible después de todo solo era una niña tonta.
-¡Nosotras nunca te hicimos nada y desde que llegaste nos has hecho daño!, ¿Tú solo puedes hacer daño?. ¡Tú eres el mal!
Tiba nunca se hubiera imaginado que esas palabras saldrían de la boca de una niña y más de una niña que no parecía muy lista. Eso hizo sonreír a Tiba ella sabía que siendo solamente una niña no era muy lista y precisamente por ser una niña nadie le prestaba atención en caso de que llegara a descubrir algo. Aun de esta manera Tiba consideraba que era imposible que haya descubierto algo de lo que ella había planeado.
-¿De qué estás hablando? Niña tonta.
Carol quedó absolutamente abrumada al ver que ella le había dicho tonta, pero no estaba dispuesta a dejarse asustar y mucho menos a permitir que ella la insultara.
-Vas a pagar por todo. -Le dijo Carol a Tiba pasando junto a ella para dirigirse a su habitación.
-Pobre niña tonta. -Exclamó Tiba con una sonrisa antes de seguir su camino hacia su barraca.
Carol no podía evitar desconfiar de Tiba, había algo en ella que le daba mala espina y le decía que era una mala persona.
Mientras tanto fuera de la casa el padre continuaba conversando con Samuel y Berta fuera.
-Estoy abrumado... -Exclamo el padre. -Es la primera vez que veo esto pero había escuchado.
-¿Qué cosa?, ¿qué es lo que está pasando con las niñas? -Le pregunto Samuel al padre.
-No estoy seguro..., como dije nunca vi algo así. -Repitió el padre.
-¿Pero qué es lo que piensa usted? -Insistió Berta.
El padre volteó a ver a Samuel para preguntarle;
-¿Está bien que diga esto frente a ella?, esto puede asustarla.
-Dígame, no me deje con esta incertidumbre. -Suplico Berta.
-Dígalo, padre... -Concordó Samuel. -Ella tiene que saberlo.
-Creo que están poseídas por espíritus malignos. -Replico el padre de mala gana.
La sorpresa se hizo presente en los rostros de Samuel y Berta al escuchar esas palabras.
-¡Noooo! -Grito Berta comenzando a llorar mientras abrazo a Samuel.
-Tranquila. -Intento calmar Samuel a Berta.
-Sé que este es un golpe muy duro para ustedes. -Dijo el padre observándolos con pena.
-¿Usted está seguro que se trata de eso? -Le pregunto Samuel al padre.
-No, no estoy seguro... -Le contesto el padre a Samuel. -Como ya le explique es la primera vez que veo algo así y lo que se es lo que leí en libros y lo que me comentaron compañeros sacerdotes de las iglesias en las que estuve.
-Entonces, ¿quiere decir que no es nada seguro? -Le pregunto Samuel al padre mientras continuaba abrazando a su esposa.
-Exactamente, pero es algo que no se puede descartar. -Respondió el padre asintiendo con su cabeza.
En ese momento Berta se dio media vuelta para ver al padre con su rostro entristecido y mejillas humedecidas de lágrimas.
-En caso de que así sea ¿qué es lo que podemos hacer? -Le pregunto Berta al padre.
-No adelantemos conclusiones ni nada, primero tengo que estudiar este caso. -Argumento el padre.
-¿Qué debemos hacer? -Consulto Samuel al padre.
-Por ahora solo cuiden a las niñas..., esta noche yo buscare información de esto en los libros y mañana volveré para seguir estudiando este caso. -Dijo el padre intentando brindarles seguridad y tranquilidad.
En la habitación Basilisa continuaba sentada junto a la ventana, ella había ido allí esperando poder ver a la conversación, pero se aburrió a los pocos segundos, después de todo no alcanzaba únicamente con ver para entender lo que ellos decían y menos a la distancia así que solamente estaba viendo el cielo esperando no dormirse cuando repentinamente entro Carol.
-¿Sigues despierta? -Le pregunto Carol a Basilisa mientras caminaba hacia su cama para acostarse.
-¡Claro que si! -Exclamo Basilisa en voz baja poniéndose de pie. -Estaba esperándote no quería dormir sola.
-¿Tienes miedo? -Pregunto Carol con tono preocupado.
-¿Tú no tienes miedo? -Cuestiono Basilisa con curiosidad.
-Claro que tengo miedo.
-¡No parece! -Le reclamo Basilisa mientras también se recostaba en la cama.
-Aunque no parezca tengo mucho miedo, pero no entiendo que es lo que paso y por eso quiero pensar que pueden ayudarnos...
Basilisa dio un suspiro leve antes de voltear a ver a su prima.
-Ojalá y sí...
-Basi... -Dijo Carol volteándose a ver a Basilisa. -¿Por qué dijiste una mala palabra?
Basilisa se quedó en silencio unos instantes para reflexionar recordando ese momento nada grato para ella y terminar diciendo;
-No sé, únicamente salieron esas palabras de mi boca por si solas...
-¿Cómo que salieron por si solas? -Cuestiono Carol confundida.
-Si, no sé por qué, pero sentí mucho enojo en ese momento y esas palabras aparecieron en mi cabeza..., en ese momento no quise decirlas, pero no pude evitarlo. -Replico Basilisa acomodando su cabeza sobre su almohada mientras observaba a Carol. -Era como si otra persona estuviera usando mi boca para hablar.
-Eso es muy extraño..., pero no pensemos mejor ya en eso. -Dijo Carol cerrando sus ojos para dormir.
-Si, mejor no pensemos en eso -Le dijo Basilisa a Carol mientras también cerraba sus ojos para dormir. -Buenas noches.
Carol abrió un ojo para responder a Basilisa con un "buenas noches".
Mientras tanto Tiba no estaba nada preocupaba aunque si estaba algo molesta.
-Esa niña no era tan tonta como pensaba... -Se dijo a sí misma Tiba mientras estaba sentada en su barraca terminando de curar la marca de mordida que Carol le dejo. -Tengo que ver la forma de que no levanten las sospechas de los demás.
Ella sabía qué tener a las niñas en su contra era algo que podría traerle problemas y más si sospechaban de lo que ella podía hacer.
Ella no soportaba a esas niñas, no veía nada más que trozos de carne los cuales tenía que ofrecer para alimentar a su amo y ni siquiera quería imaginarse tener que tenerlas cerca pero tal vez fingir una amistad con ellas podía ayudarla a que dejaran de sospechar de ella al menos hasta que logre desasirse de ellas. No podía ser algo muy difícil ¿o si? Solo necesitaría algo que llame la atención de ellas y las haga pensar que ella estaba de su lado, pero ¿qué podría ser?.