16

1143 Words

Cuenta hasta tres, se dijo Allegra, cuenta hasta diez, si es necesario, pero llénate de fuerza. De pronto, empezó a cantar Nessun Dorma, en el tono más alto que pudo. Había asistido a clases de canto y tenía una voz soprano admirable, ella lo sabía. Sólo necesitaba ser gordita y sería una cantante de ópera genial. Tan genial que los chicos se taparon los oídos no pudiendo soportarlo más. —Maravilloso –dijo Allegra aplaudiéndose a sí misma— La música es el lenguaje de los ángeles, ¿sabían? Adoro cantar. Paul miró a Kevin con ojos desorbitados. —Y ahora, mis queridos niños, mientras ustedes juegan, yo seguiré cantando. —Duncan tiene Cds de música. —Sí, no tienes que cantar. —Ah, bueno, pongamos la música mientras los baño. ¿O prefieren que cante? —No, la música, la música. —Lo sabía

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD