29

1450 Words

Thomas se levantó de su cama y caminó lentamente hacia la ventana. Afuera nevaba, ya había llegado el invierno.  Desnudo, y sin ocultar los moretones que aún lo cubrían, caminó hacia la enorme sala de muebles y paredes blancas. Allí, frente a aquella chimenea de gas, había retado a Allegra. Allí habían apostado: ella no encontraría a un hombre más guapo, ni más rico, ni mejor en la cama.  Cuán estúpido fue. Su padre tenía razón, si ella tenía un mínimo de dignidad nunca volvería con él. Lo triste es que ahora que Allegra no estaba, se vino a dar cuenta de cuánto la necesitaba. Allegra siempre lo había consolado cuando se sentía triste, lo había animado cuando se sintió menos, le sonrió cuando lo que los demás hacían era menospreciarlo. Ahora que más la necesitaba, ahora que se sentía po

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD