Estamos apurados arreglándonos, porque hoy es la graduación de Joan; sí, hoy mi hijo mayor cumple su sueño más grande. Recibirse como arquitecto, como lo fue en vida su padre, Joel. —¡Kamila, princesa! ¿Te falta mucho? —Ya casi estoy lista, amor, cálmate, que no llegaremos tarde, relájate un poco. —¿Cómo me pides que me relaje? Quiero llegar antes de que comience el acto; no quiero perderme nada del día de hoy. —Keelan, deja de ser tan controlador y tan sobreprotector con tus hijos; ya son unos hombres y mujeres, pronto harán su vida y tú serás el más afectado; ya no puedes seguirlos a todos lados. —¡Estás loca si piensas que dejaré a mis hijos solos! —Ja, ja, ja, era una broma, yo solo le pido a Dios que le dé un amor bonito a Joan; estoy cansada de verlo de cama en cama y eso e

