Nos fuimos al estudio de mi hermana donde hace sus diseños, y comenzamos a trabajar en las invitaciones de la boda, hablamos mucho sobre nuestra vida actual. Le conté él porque amo tanto a Mel, quería que ella la conociera desde mi punto de vista y así le diera una oportunidad, ella me confesó sus miedos y dudas, al final entendí que son válidos, ellos tienen mucha razón en estar preocupados… yo actué por impulso y eso a veces puede salir muy mal. —¿Qué te parecen estas? Creo que son muy elegantes y para el poco tiempo que tenemos me parece que es el mejor diseño— me encanta, creo que quedaron perfectas, Mel, las va a amar. —llama a mi madre y dile que nos envíe la lista de invitados, para hacer todo eso de una vez, tú y yo seremos los encargados de enviarlas, así será una tarea menos

