Días después pensando, caí en cuenta, de que si mis amigos siempre iban a casa de Aleja, y ya tenían confianza. ¿porque ella le pedía a su mama que cocinara algo especial? ¿será por que había alguien especial ese día? ¿Era yo esa persona especial? Buh, no creo, pero además, ¿con quien hablaba por teléfono? ¿Tenia teléfono? Nunca la había visto usar uno antes. Pase de esos pensamientos, y seguí en mi mundo donde existía yo, mi familia y el futbol, pensaría en la danza solo cuando estuviera en la danza, para la pobre fidelidad y devoción que me profesan , no creo que merezca la pena pasar 24 horas pensándolos. Fueron pasando los días sin novedades, hasta que un día coco llego tarde al ensayo, perfumado y vestido como sin muchas ganas de ensayar, interrumpió el ensayo y dijo: -Esmarilin

