Nin por fin habría los ojos, el estar encerrada en su propio cuerpo había sido una pesadilla, estaba dentro de una capsula la abrió y se incorporó, Mari estaba ocupada asiendo anotaciones al percatarse de que se había levantado se acercó de inmediato a su lado. -Que bien que ya desertaste Nin, nos tenías muy preocupados. - ¿Dónde está mi hijo? necesito verlo. Mari no sabia que decirle a Nin, seria mejor llamar a los demás para que ellos decidieran que le deberían de contar. -Tranquila Nin, debes de volver a recostarte, yo vendré en seguida. Nin vio salir a Mari muy apresurada, estaba segura que algo estaba pasando, decidió tomárselo con calma, respiro profundo tratando de tranquilizarse, lo primero era estar de vuelta, tomar control de su cuerpo. Después de un rato, vio entrar a Gael

