Izzy olvidó casi al instante sus preocupaciones cuando Riker empezó a besarse con ella. Aceptó con gratitud su cariño y el consuelo que le brindaban. Incluso con Vi observándola, incluso con Cait agarrándoles el trasero con picardía, nada podía molestarla mientras tenía a su hermano en brazos, besándose. Fue una nueva perspectiva para besarse cuando una tercera persona se encargó de quitarles la ropa. Además de acariciarles el trasero con generosidad y apreciar lo idénticos que eran, Cait también se las arregló para quitarles las camisetas a las gemelas. "Estás demasiado metida en esto, nena", dijo Vi, todavía recostada y simplemente observando. —Gemelos, Vi —dijo Cait—. Gemelossss. "No te equivocas." "Puede que suene tonto", dijo Riker. "Pero, ¿qué pasa ahora?" "Me alegra que lo pre

