—Espera, te acompaño. Vi a mi hermoso esposo sentarse frente al volante y pisar el acelerador. Cuando llegamos a la clínica de Frank me cargó en los brazos hasta que me colocaron en una camilla, solo recuerdo que me dio un beso más nada. Y luego aparecí en el pasado. «—Abu, te estoy diciendo que Máximo y su nieto están planificando tu muerte para quedarse con tu dinero—, yo creí que la abuela se sentiría triste porque su esposo la había traicionado, pero lo que hizo fue lanzarme una cachetada que me dejó zumbando el oído —No te atrevas hablar mal de ellos, mi esposo es un hombre bueno y noble, me ama tanto como yo lo amo a él, yo sé que a él no le interesa el dinero y confío ciegamente en él. Después de eso di media vuelta y corrí a la habitación, me encerré y lloré a mares. Al día sig

