Mora Lo envuelvo con fuerza gritando y riendo, lo escucho reír por el comunicador que compró y lo colocaron en los dos cascos, nos podemos comunicar entre nosotros lo mas bien, que me encanta porque puedo decir que tengo miedo o él me va diciendo que me relaje o que me acople a él, porque cuando doblamos me dice que lo siga y me siento mas segura al saber que puedo decirle algo y me escucha. —¿Cómo vas preciosa?. —paramos en un semáforo donde me agarra las piernas, la primer parada bajé las piernas y me dijo que no lo haga, que él me sostiene y de ahí bien quietita. —Bien, me esta encantando esto. —lo envuelvo por el hombro con un brazo y el otro por la cintura juntando mis manos en su pecho—. Ya quiero que nos vayamos de viaje en moto. —Me encantaría hacer eso preciosa, me lo tomo com

