Luis. —Para ahi. —lo veo dejar la bici y entrar a la vinoteca como si no hubiera hecho nada de nada—. Ahi ahi, para, rapido. —Eh, si. —Axel para donde le apunto—. ¿Qué hacemos aca?. —Arreglar un asuntito, quédate aca arriba. —bajo y él también. —No me voy a quedar aca, menos si no sé qué pasa. —entro a la vinoteca buscándolo con la mirada ya que es un lugar grande y muy recurrido—. Buenas tardes. —Buenas tardes. —cuando me acerco me queda mirando con miedo, le meto una cachetada haciendo que se vaya para atrás. —¿No te hablé a ti?. —me mira con los ojos enormes caminando para atrás y yo lo apunto casi en la cara—. ¿No te dije que si tu mamá me volvía a llamar que la habías golpeado te iba a sacar los huevos?. —le meto dos cachetadas con las dos manos y cae al suelo—. ¿Eres valiente p

