Mora. —¡No quiero dejarte!. —Yo tampoco. —esta apoyado en el auto y yo encima de él dándole besitos. —Te vengo a buscar cuando salga. —No, ya me fui ayer, no me van a dejar salir de nuevo. —sonrío porque me da besos en el cuello. —Pero hablo con tu papá... Le digo que... —Luis, Luisito... Que bueno que te veo. —me giro viendo a mi papá salir de la casa con el uniforme y mochila de trabajo—. Ya que estamos me llevas... Hola amorcito. —Hola papi. —me envuelve por los hombros dándome un beso en la frente, de esos cargosos que da—. Buen día, ¿Cómo dormiste?. —No dormí, pero estuve haciendo muchas cositas. —¿Lo dices para que me sienta culpable y no vaya mas?. —Noooo. —sonríe viéndome a los ojos—. Lo digo para que sepas que me preocupo demasiado por ti y que voy a estar pendiente si

