Alistándose Cuando llegó la mañana de la ceremonia, Maya entró a la habitación donde dormía su hermano exclamando divertida. - ¡Arriba novio! - gritó saltando sobre Kairon. La cabeza le retumbaba tanto como para ocultar la cabeza bajo las almohadas. - Maya - gimió dolorido - Puedes bajar la voz. - ¡Oh, vamos! - le gritó en el oído haciéndole gemir de nuevo - Es el día de tu boda. - ¿Qué haces aquí? - pregunto sentándose - ¿No deberías estar con Yaina? Tu misma te la llevaste anoche. - No podías ver a la novia el día de la boda - le regañó. - Ya dormimos juntos - reclamó aceptando un vaso de jugo de su hermana. - ¿Ya despertó? - dijo Alex saliendo a través del panel que dirigía al pasadizo. - Oh, mi… Alex, que me diste ayer. Íbamos a beber un trago con los duques - refunfuñó Kairon

