Despertar en la Torre Kairon avanzó con lentitud observando la espaciosa habitación circular rodeada de ventanales donde sólo podía distinguir ¿Nubes? En el centro había una gran cama con doseles, a los pies de ésta un baúl para guardar ropas y cobijas, una mesa con dos sillas junto los ventanales más cercanos a la cama, un escritorio lleno de papeles y un par de sofás de descanso enfrentados en la pared opuesta. - ¿Dónde estamos? - le preguntó a Tamir. - En la cámara privada del Maestro de Magia. - le dijo – Estarán a salvo aquí…Se me avisará cuando la Maestra despierte. - Ya veo… - le dijo sin moverse. - Me retiro primero, alteza – le dijo Tamir abriendo un portal y atravesándolo después de inclinarse formalmente. Cuando quedaron solos, Kairon se giró en busca de una puerta, pero s

