Visita al Templo Los imponentes carruajes con los emblemas del imperio y el ducado se acercaron a la gran entrada del templo donde la gente estaba reunida para ver la imponente procesión. Los escoltas de la Guardia y del Imperio con sus capas ondeando en la marcha y los sonidos de los cascos de los caballos hacían que fuera imposible ignorarlos. Una vez que los carruajes entraron a los terrenos del templo y se detuvieron cerca de descanso de entrada, la gente gritó en saludos para el visitante de alto rango y la comitiva. Además, en el interior, muchos nobles habían entrado para ver la actividad, sobre todo cuando el ducado anunció que la nueva pareja imperial asistiría también aun cuando llevaban dos días de casados. Arak y Barum se acercaron al carruaje imperial para abrir las puertas

