Sintiendo la Conexión - ¡Bájame! - gritó Yaina a Kairon golpeando su espalda mientras entraba a la habitación - No puedes tomarme así de la nada. ¡No soy ganado! - Si no obedeces o te comportas, te lo mereces - alegó el príncipe. - No he hecho nada - dijo molesta - Estaba haciendo mi trabajo y de la nada me enfrentaron. Por supuesto que iba a defenderme. - Arak es uno de los mejores caballeros del imperio - le explicó abriendo la puerta del baño con la mano libre - No debes ser irresponsable. - Ya sé cómo pelea - alegó - Hemos hecho esto antes. Kairon dejó a Yaina sobre las baldosas del piso en el baño de la habitación. - ¿Qué hacemos aquí? - le preguntó insegura al ver que abría varias llaves y llenaba la gran tina con agua caliente. - Arak es un luchador excepcional, es el caball

