La Llegada del Emperador Ocho días después, un gran carruaje atravesó un portal mágico fuera de las columnas que señalaban la entrada a la capital de Odea. El emblema del león ondeaba en los estandartes, las puertas del carruaje y en las capas de los veinte caballeros que escoltaban el vehículo. Era el emperador de Yamain, Darion Peck. Junto a las columnas, veinte caballeros de la guardia y un carruaje con el emblema del ducado Corelia los esperaban. Jaim bajó del carruaje acompañado de Alexander y Kairon quienes se acercaron al transporte del emperador. Un caballero imperial abrió la puerta del carruaje y el emperador bajó. - Bienvenido, majestad - le dijo Jaim inclinándose junto a los otros jóvenes. - Me alegra verlo, duque – dijo el emperador abrazándolo de improviso, sorprendiéndol

