Reconociendo al Escudo - La imprimación es contigo, con nadie más, - aseguró el príncipe - deja de preocuparte de ser reemplazada. Tú y sólo tú estarás a mi lado. Yaina no dijo nada, pero muchas emociones brotaron y también miedo. - Si te hubieras imprimado hace cinco años - preguntó con cuidado - ¿Me habrías rechazado? - Me imprimé contigo cuando tenía ocho años, no lo supe hasta hace poco - confesó viéndola sobresaltarse - Nuestros padres no dijeron nada porque el sello no se fijó… Sin saber cumplí las atapas una a una, pero no quise reconocerlo, siempre justificándome con que eras la mejor amiga de mi hermana - la sintió estremecer - Si... usé esas mismas palabras cuando te rechacé. Cuando volví a verte fue como si me hubiese quedado sin aire y cuando vi que estabas con Alex casi me

