Capítulo 18
JungKook no pudo dormir y era obvio, no dejaba de pensar en SooMin, en la imagen de la chica con sus brazos sangrando, ¿Ella había ido a pedirle ayuda cuando pudo avisar al personal? Lo que le revolvía el estómago era saber que la pobre fue hasta su cuarto dejando un rastro de sangre porque sí, JungKook por la mañana cuando se dirigía a enfermería notó que limpiaban el suelo. Suzy, la enfermera encargada de Soo salía de enfermería y Kook no dudó en acercarse.
— Buenos días, Suzy, ¿SooMin despertó?
— JungKook, ¿No deberías estar en el comedor? —notó unas ojeras bajo sus ojos—No has dormido nada, ¿Cierto?
— Quiero verla, por favor.
— Debes ir a comer primero...
— Sólo déjeme verla, realmente me dejó preocupado como la vi y.…—recordó que parte de su camisa se había manchado, se la había cambiado cuando regresó a su cuarto—Si Matthew le reprocha asumiré la responsabilidad.
Suzy suspiró pensativa, sabía que esos dos eran muy cercanos, pero por alguna razón creía que estaban peleados al durar un mes sin dirigirse palabra alguna.
— Entra y no salgas, te traeré el desayuno.
— Gracias—sonrió.
Abrió la puerta de enfermería y Suzy le dejó en la habitación que estaba la chica. JungKook al estar solo se acercó a Soo quien tenía algunas máquinas conectadas a su cuerpo y sus brazos, exactamente los antebrazos estaban vendados en su totalidad.
No pudo evitar no sentirse incómodo, JungKook jamás ha pensado en suicidarse o cortarse a pesar de tener depresión, se consideraba cobarde para hacerlo, pero la verdad es que era muy valiente al no hacerlo.
Tomó una de sus manos cubriéndolas con las suyas, acarició el dorso de ésta con dulzura y Soo fue recuperando la consciencia, sus ojos fueron abriéndose poco a poco distinguiendo una sombra a su lado.
— Hola—JungKook fue el primero en hablar sonriendo apenas.
— ¿Cómo te sientes?
- Cansada-arrastró las palabras. Levantó su mano libre sólo para ver las vendas allí, JungKook se preguntó que estaba pasando por su mente.
— ¿Por qué lo hiciste, SooMin?
La chica bajó el brazo mirando al maknae a su lado.
— ¿Vinieron a verte ayer?
JungKook frunció el ceño por esa pregunta.
— Sí, mis padres y los chicos—asintió—Vi que tus padres vinieron, pero luego no te vi más.
Soo guardó silencio mirando aquella habitación pálida. Suspiró rascando su cabeza intentando no alterarse, pero pensar en el tema le inquietaba.
— Discutí con mi padre—JungKook se sorprendió—Él...dijo que por culpa de Sarah no podía avanzar, dijo que ella desde un principio estaba jodida y.…—bufó parpadeando varias veces cuando sus ojos contuvieron las estúpidas lágrimas—Ellos creen que casándome mejoraré, no entienden que esto no es de curar.
"¿Ellos quieren casarla?"
— Ellos... ¿Pueden hacer eso? —susurró.
— Vengo de una familia de buena posición económica, JungKook, la reputación es importante para ellos, que su hija única esté metida aquí...ya es mucho lo que deben soportar—rodeó los ojos y soltó la mano del chico dejando una sensación de vacío para él—Volví a caer en lo mismo, que tocara el tema de Sarah fue el detonante y ahora sé que ella no es buena para mí, Dios, ¡Maldita sea! Todos son tóxicos en esta puta vida.
JungKook se mantuvo en silencio por un rato, acercó una silla tomando asiento permaneciendo aún junto a ella, SooMin apartó las lágrimas que lograban caer por sus mejillas y Kookie sintió el impulso de ayudarla a apartarlas, pero...conociéndola, sólo lo apartaría.
— ¿Cómo te cortaste?
— Destrocé una de las lámparas, el foco de luz se hizo añicos y tomé uno de esos pedazos—reveló—Cuando tengo mis crisis destrozo todo.
Y él lo sabía.
— Prometimos buscar al otro si eso pasaba.
— Cuando decidí hacerlo ya era muy tarde.
Una vez más, JungKook recordó el camino de sangre que la chica dejó y cómo se asustó al verla así.
— No lo vuelvas a hacer—ordenó mirándola fijamente—Todos tenemos momentos difíciles con nuestros padres, sabemos que debes seguir adelante pero tu padre no puede decir eso incluso estando molesto y más aun sabiendo el efecto que tiene en ti.
SooMin asintió, ella lo sabía, claro que lo sabía.
— Esa fue la condición para sacarme de aquí—chasqueó la lengua mirando al techo. JungKook miró su mano y la escuchó casi sollozar, SooMin realmente era sensible, pero le gustaba hacerse la dura—Lo siento, JungKook.
— No te disculpes conmigo, discúlpate contigo misma—suspiró—Vas a salir de esto.
Ambos se miraron, ella queriendo dejar de llorar y él queriendo consolarla. Entonces por primera vez pasó.
— ¿Podrías abrazarme?
Desde hace exactamente cinco meses para JungKook que Soo no le pedía eso, para ser honestos, desde que se conocieron eso jamás pasó y luego del beso menos. JungKook seguía dudando si realmente sentía algo por ella o es que estaba confundiendo sus sentimientos, sin dar una respuesta, el chico se levantó de la silla, se sentó a su lado con cuidado y la rodeó con sus brazos de la misma forma.
SooMin también lo rodeó con los suyos y con su cabeza en su pecho cerró sus ojos respirando profundo, JungKook olía a fresas y al mismo tiempo a vainilla, por alguna razón sonrió dulcemente apretándolo más. El chico en cambio notaba que tenerla en brazos le hacía acelerar su corazón y sentirla frágil, le hacía sentirse con ganas de protegerla de todo.
Apoyó su barbilla en su cabeza cerrando sus ojos también, ambos disfrutaban ese nuevo tacto entre ellos.